Tiempo raro, raro para todos, el roce hace el cariño, pero para ello, se necesita tiempo, pues bien, ya tenemos el tiempo ahora que?, ahora, el tiempo es un problema, el tiempo hace el cariño, pero también conlleva desilusiones, la confianza se gana con tiempo, si, pero también la desconfianza, pero como es esto? Paradojas de la vida? Pues no, sinceramente lo de que la confianza se gana con el tiempo, bueno, es una cosa que siempre he escuchado, y aparentemente real, tienes que ver que una persona no te falla para poder confiar en ella, pero yo soy del tipo, confió en ti y cuando me falles, se acabó, obviamente no en todos los casos, la persona me tiene que entrar por los ojos, llamar la atención, no físicamente, claramente. Pues bien, mucho tiempo a gusto, mucho tiempo juntos, muchas chorradas, mucho todo. Pero de ahí la desconfianza, has confiado cosas que como en otra ocasión dije, has vendido tu libertad. Bueno, no la has vendido, la has ofrecido a aquellos a los que quieres, pero la desconfianza está ahí, un día, un día cualquiera que tengas un poco tonto, surgen los celos, los miedos, esa persona no solo comparte cosas contigo, no eres única en su vida, tiene más amigos, ya sean de fiesta, de clase, o de tardes de merienda. Pero al igual que esa persona, tú también los tienes. Y si somos así, y me parece lógico, a unos contamos unas cosas, a otros otras, quizá no tengas nada que contar y solo te apetezca estar un rato hablando de nada( cosa que también valoro), bueno, hablando de nada o compartiendo el silencio. Pues bien, eso me pasa a mí, te pasa a ti, y le pasa a aquel, pero esto se aprende, una vez que lo ves, que te das cuenta de ello, lo aprendes rápidamente. Me he dado cuenta de que no necesito la constante compañía, de una persona para saber que me quiere, que me aprecia, que cuenta conmigo, que le importo, ni para demostrarle que me importa, que la quiero, que la aprecio, que me afecta lo que hace. Podemos estar semanas mas unidos, más cariñosos, más felices mas alegres, más... Con ganas de hablar, de contar de reír, y puede haberlas del tipo, mejor estar sola, no me apetece hablar contigo, no quiero un abrazo, ni siquiera me apetece que te acerques. Pero son semanas, días, épocas. Claro que esto no significa que te haya olvidado, que me caigas peor o que ahora seamos peores amigos. Igual cruzar cuatro palabras serias en 1 año es suficiente, es mi caso contigo, o merendar una tarde juntas en silencio, sea más importante que 80 días de fiesta, compartir un café o un paseo de vez en cuando, dedicar una sonrisa, o subir el ánimo a esa amiga con un, que guapa estas hoy o hoy estas realmente preciosa. A veces tú precisas de toda la atención del mundo, y a veces es lo último que quieres, supongo que hay que saber verlo, o aprender a verlo. Lo que no hay que hacer, nunca, nunca, nunca, es dar abrazos que no sean sinceros, eso sí, si lo necesitas puedes pedir un abrazo a la persona de la que más te apetezca recibirlo, estoy segura de que te lo dará.
Decir, que cada uno, diferente a su manera, todos aportan algo, y son los que te están ayudando a a que te formes como persona, como personalidad, como caracter, como forma de visualizar la vida.